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Construcción social en las redes sociales

¿Cómo construirnos en esta nueva forma de vivir e interactuar en las redes sociales? Los comportamientos, pensamientos, actitudes y emociones vertidos en plataformas digitales nos construyen tanto individual como socialmente.

“Papá, estoy muy enamorada de un chico que está muy lejos. Yo estoy ahorita mismo en Miami y él vive en Barcelona. Nos conocimos en Meetic, un sitio de citas, nos hicimos amigos en Facebook, tuvimos charlas largas en WhatsApp, luego me propuso matrimonio a través de Skype. Hemos tenido dos meses de relación en Twitter. Ay papá, necesito tu bendición y buenos deseos.”

Introducción

Estamos viviendo en dos mundos, el virtual y el tangible. Y los dos se cruzan en nuestra vida cotidiana. La importancia del mundo digital es cada vez mayor, nos permite comunicarnos a distancia con facilidad y nos aporta una enorme cantidad de conocimientos.

Nos expresamos en las redes sociales, migramos a espacios virtuales, presenciamos un aumento de canales de información. Las redes permiten ejercer la ciudadanía más ampliamente, nos educamos, informamos y opinamos.

Construimos nuestra identidad virtual para ser aceptados en comunidades y grupos globales, buscando un lazo de confianza y reconocimiento.

Los medios de comunicación permiten no sólo la comunicación instantánea sin importar el lugar geográfico, sino la posibilidad de conexión entre millones de personas. Un mundo sin centro: tal vez las consecuencias más importantes de este cambio son el debilitamiento de la idea de cultura universal y el surgimiento de subculturas globales.

La cultura digital y el uso de las nuevas tecnologías han creado cambios en el entorno socioeconómico de las personas, ya que se ocupan de emplear los medios más rápidos, fáciles y económicos para realizar sus diferentes actividades cotidianas.

Un cambio acelerado y forzado

Con la pandemia, cambió radicalmente nuestra manera de comunicar. El confinamiento nos obligó a seguir estudiando, trabajando y socializando a distancia.

De repente, tuvimos que adquirir habilidades tecnológicas para comunicarnos. Adaptarnos a dar una clase a distancia, a través de Zoom, en particular. Dicha plataforma pasó de 30 millones de usuarios en diciembre 2019 a 300 millones en junio 2020. En un año, contamos con más de 13% de nuevos usuarios de redes sociales alrededor del mundo.

No fue decisión propia, sino una obligación en aras de mantenernos unidos pese al confinamiento que se estaba viviendo en todo el mundo.

La plataforma de Zoom, su acercamiento a la vida cotidiana, tanto en ámbitos afectivos como laborales, construye nuevos espacios socialización, con igualmente nuevas posiciones sociales (los congelados, los fluidos). Aglutina actividades que configuran distintas dimensiones sociales, de la mano con la “nueva normalidad”, que intentan organizar la vida y los efectos que esto conlleva.

Evidentemente, se aceleró el uso de la tecnología en la educación, en el trabajo y en la vida cotidiana en general. Las videoconferencias y clases en línea que surgieron como obligación, hoy podemos esperar que en la post pandemia se queden para siempre o, en su caso, sean de forma híbrida.

Habilidades tecnológicas

Existe el miedo a la tecnología. No saber cómo conectarse, perder la conexión, no poder compartir una pantalla o un video es una angustia de todos los días para los académicos.

Hablamos de personas mayores, que no se acercaron a la tecnología porque no tenían la necesidad.

Habilidades cognitivas

El bombardeo de información en internet tiene un nombre: la infobesidad. Todo puedes encontrar en internet, artículos, videos, fotos, tesis, libros.

Los algoritmos de Google, Facebook, TikTok y más filtran lo que recibimos gracias a sus algoritmos. Se encargan de mandarte lo que te gusta consumir, según tu historial. Así, nos encerramos en un mundo de certezas, lo mismo de siempre. Basta ver tus recomendaciones de videos de YouTube.

Entre falsas noticias, artículos sin referencias serias y canales de propaganda, necesitamos entender cómo buscar, encontrar, investigar el origen de una información, tratar e interpretar esa información en todos los ámbitos, y en particular el educativo.

Construcción de la identidad

¿Cómo me veo? ¿Cuál es la imagen que voy a construir? La luz, el enfoque, tu vestimenta, el fondo… en Zoom, estamos frente a un espejo.

Habilidades comunicacionales

La programación neurolingüística nos dice que hay tres tipos de personas: visuales, auditivas y kinestésicas. El tercero se refiere a las personas que tienen facilidad para comunicar con el tacto. Creo que México es un país en el cual el tacto, el abrazo, es esencial para comunicar sentimientos.

En el mundo tangible, nos movemos, nos tocamos, nos olimos. La comunicación en el mundo virtual es más complicada para expresar una emoción. Un emoji tiene menos intensidad que un abrazo o un beso.

La relación entre alumnos y profesores se pierde. Que los alumnos apaguen su cámara es un problema para los educadores. ¿Cómo ver sus reacciones, saber quién presta atención?

El constante miedo de perder la atención de los alumnos en línea es una angustia de cada día para un profesor. Mientras escuchan la clase, platican en WhatsApp y navegan en Google. Entre la historia de la revolución, nos comunicamos con el amigo, la novia o la familia.

En el mundo no lineal, el multitasking no es un mito. Efectivamente, podemos hacer varias cosas al mismo tiempo, pero siempre cuando usamos diferentes áreas del cerebro. Puedes ver una película y comer palomitas al mismo tiempo, pero no puedes prestar atención a alguien mientras escribes un mensaje a un amigo.

Se dice que necesitas 20 minutos para concentrarte en una tarea. ¿Cómo lo consigues si te interrumpen a cada rato?

Construcción social en las redes sociales

Los jóvenes son altamente sensibilizados por los temas medioambientales, pero no necesariamente conocen bien el tema, aun cuando internet ofrece mucha información que pueden consultar. No saben realmente qué hacer para cuidar nuestro planeta y se preocupan más por la desaparición de especies lejanas que por las acciones que pueden emprender en su vida cotidiana. Así lo revela un estudio realizado por el Instituto Francés de Investigación de los Humanos.

¿Cómo reinventarse para recuperar, en la medida de lo posible, el antiguo proceso de comunicación y socialización, que hoy todos fingen entender? Te invitamos a la reflexión.

Jean-Luc Lenoble
https://www.linkedin.com/in/jeanluclenoble

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