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Errores y erratas

Escribir sin prisa y con cuidado es primordial para evitar faltas ortográficas, cambios de significado o dedazos. Aunque tengas un editor que le dé una manita a tus escritos debes preocuparte por redactar apropiadamente. Y si eres tú quien edita, con más razón te interesan estos puntos de revisión para textos.

Una errata es una equivocación al momento de teclear. Sucede a menudo al apretar otra tecla cercana a la que en verdad queríamos. Cuando nos comemos alguna letra también es errata. Igual ocurren en la escritura a mano, son errores “materiales”.

Un error de escritura se produce por desconocer una palabra. Es un fallo que sale directamente del escritor quien cree haber plasmado de forma correcta la idea. Por lo regular son desaciertos en las normas ortográficas y de seguro el redactor no lo corregirá.

En diversas páginas es común encontrar usuarios que velan por la correcta escritura. Nunca falta un intolerante a las erratas que le gusta exhibir las fallas. Cualquiera puede cometer un error al escribir y debe tener el beneficio de la duda.

Para discernir el grado de equivocación debemos comenzar por ver si las letras están cerca en el teclado Qwerty. Puede suceder en el caso de la “v” y la “b”, la “a” y la “s”. Debemos notar si el error se ha cometido más de una vez. Si es así, lo más factible es que quien escribe piensa que lo está haciendo bien. Es poco probable presentar el mismo error varias veces sin darse cuenta.

También es posible que el redactor esté escribiendo en una lengua extranjera para él. Alguien cuya lengua nativa es el portugués, por ejemplo, podría escribir “haver” o “legenda” al confundir las ortografías. En ocasiones como esta debemos ver cómo se escribe la palabra en su idioma.

Otro error frecuente es usar una palabra que se parece, pero es otra cosa. Cuando esto sucede es porque el autor se confundió y lo escribió intencionadamente. Pasa también al intercambiar palabras que sólo varíen en una letra, como “abrazo” y “abraso”.

Los autocorrectores pueden salvarte o traicionarte. Incluso hay gran cantidad de memes referentes a las correcciones automáticas del WhatsApp. En los editores de texto como Word, el peligro se presenta cuando no nos consulta la autocorrección. A veces el software no entiende formas gramaticales que en la lengua viva son acertadas.

Reduce tus errores y erratas al mínimo consultando todas las palabras sobre las que tengas duda. El idioma es amplio y su aprendizaje es continuo. Las erratas serán inevitables. Escribe relajadamente, lee más de dos veces tu texto con calma. Pide a alguien que revise el escrito.

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Omar Márquez
omarquez@marketingcapacitacion.com

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