En nuestro ecosistema digital los algoritmos de redes sociales son cada vez más restrictivos y costosos, el email marketing a diferencia de Instagram o Tik Tok, donde “alquilamos” la atención de nuestros seguidores, la lista de correos es un activo en propiedad y ofrece un retorno de inversión (ROI) cada vez más exacto, tiene una intención de compra mucho más alta; mientras que en RSSS el usuario está en modo “entretenimiento”, en la bandeja de entrada está en modo “gestión/acción”.
El correo electrónico ha desarrollado estratégias y protocolos para llegar a lo que ejecutamos hoy, una relación comprometida y con la intención de afinar una relación y un compromiso mutuo, conversar, resolver con la finalidad de conseguir objetivos concretos:
El correo se convierte en una mini-web, puedes responder encuestas, ver carruseles de productos y comprar sin salir de tu plataforma de correo, ha evolucionado de ser una herramienta de “empuje” a una relación que llegue al CTA.
Relevancia, personalización y experiencia del usuario
Hoy en día el éxito no se mide por cuántos correos envías, sino por cuánta relevancia aportas. La clave es de “enviar muchos” a “ser útil para uno”; debes dejar de pensar en “envíos masivos” y empezar a pensar en relevancia algorítmica y psicología del usuario.
Ya no basta con segmentar por edad o ciudad, usa datos de comportamiento real: qué productos vio en la web, cuánto tiempo hace que no abre un correo o que categorías ignora. La personalización dinámica (mostrar productos diferentes según el usuario) es el estándar.
Entregabilidad, autenticación y optimización
Hay que observar frecuentemente la entrega y la autenticidad, configura correctamente:
- Para implementar protocolos de autenticación, primero debes acceder al panel de gestión de DNS de tu dominio y añadir tres registros específicos que funcionan como el «pasaporte» de tus correos.
- Primero, el SPF (Sender Policy Framework) es un registro de tipo TXT donde declaras qué direcciones IP o servicios (como Doppler o Google) tienen permiso para enviar correos en tu nombre.
- Segundo, el DKIM (DomainKeys Identified Mail) requiere generar una clave pública y otra privada en tu plataforma de email marketing; la clave pública se pega en un registro TXT del DNS para que el servidor receptor pueda verificar, mediante una firma digital invisible, que el contenido del mensaje no fue alterado en el camino.
- Finalmente, el DMARC (Domain-based Message Authentication, Reporting, and Conformance) se configura con un registro TXT que le indica a los servidores qué hacer (nada, cuarentena o rechazo) si un correo falla las pruebas de SPF o DKIM, cerrando así el círculo de seguridad y protegiendo tu reputación de remitente frente al phishing.
El trato humano más que uno corporativo, el público actual empieza a tener herramientas y experiencia en detectar bots, prefiere un tono conversacional, platica “cuéntame”, enfocarse en resolver un problema “entiendo”, da mensajes de bienvenida y agradece a tu contacto antes de pedir la venta.
La mayoría revisa su correo en el celular mientras, así que pensar en diseños de una sola columna la hace más amigable y de fácil lectura. Diseña flujos que acompañen a tu usuario, a fin de interactuar lo más posible.
El uso de “Hook´s”, medir resultados y aprender cuáles son las palabras que activan a tu audiencia te permitirá generar mejores contenidos. Busquemos que nuestras listas se conviertan en clientes potenciales,
Para construir una campaña, debes tener en cuenta todos los ingredientes anteriores antes de empezar. Encuentra y edita tus imágenes con esta optica, recopila y edita tu texto lo más humano posible y, encuentra los vínculos y palabras clave perfectos para tus clics.






