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¿Quién es Sam Altman, creador de ChatGPT?

A sus 38 años, Sam Altman es el director ejecutivo y confundador de OpenAi, compañía que desarrolla el programa de generación de texto ChatGPT.

Sus primeros pasos

Altman asistió a la Universidad de Stanford, donde estudió ciencias de la computación. Se destinaba a la programación, pero, después de un año, decidió abandonar la carrera para perseguir oportunidades de negocio.

En 2005 y con sólo 19 años, cofundó Loopt, una startup que desarrollaba aplicaciones de geolocalización para dispositivos móviles; ayudaba a los usuarios a compartir sus ubicaciones con amigos y obtener cupones para negocios cercanos. Fue una de las primeras empresas en aprovechar la ubicación en tiempo real en los teléfonos móviles. En 2012, fue adquirida por Green Dot Corporation, por un monto de 43 millones de dólares.

Tras la venta de Loopt, Sam se dedica en apoyar startups. Se une y luego dirige Y Combinator, una aceleradora de startups, que impulsó a AirBNB y Dropbox.

En 2015, funda OpenAI junto a Elon Musk, asociación sin fines de lucro dedicada al desarrollo inteligencias artificiales. Con la urgencia de una inversión fuerte, se convirtió en empresa con venta de servicios basados en la inteligencia artificial.

Sam Altman, una figura importante en la Silicon Valley

Durante el periodo presidencial de Trump, se rumoreó que Sam Altman se iba a presentar como candidato a gobernador de California. No se hizo, pero anunció que gastaría su fortuna personal para reclutar candidatos que quisieran postularse a la oficina estatal en California a través de una plataforma de “tecnología, equidad económica y mantenimiento de la libertad personal”.

Altman es parte de una nueva oleada de la élite de la tecnología que ahora está mirando extender su influencia más allá de Silicon Valley y así tener un espectro político mucho más amplio.

Se identifica con la escuela de pensamiento tecno optimista que ha dominado la Silicon Valley durante mucho tiempo. Comparte “la idea de que la tecnología es transformadora y puede serlo de forma positiva”. Su aspiración es la inteligencia artificial generalizada, que por sí misma reproduzca y mejore las capacidades del cerebro humano.

Los retos de la IA

Existe, en la actualidad, preocupación por los riesgos que la inteligencia artificial plantea a la sociedad y la falta de garantías necesarias para el uso esta tecnología. Sam Altman, ferviente defensor de la IA, es consciente de ello: “Creo que moverse con cautela y un rigor cada vez mayor para las cuestiones de seguridad es realmente importante”, afirmó.

Los riesgos de los efectos de la inteligencia artificial en la sociedad se dejan observar. En caso del mundo laboral, es probable que la IA se convierta en amenaza para toda una serie de profesiones en los medios de comunicación y agencias de publicidad.

Mientras Sam Altman promueve el uso y desarrollo alrededor del mundo, grandes empresas y gobiernos advierten sobre los riesgos de la IA y afirman que urge una legislación.

Jean-Luc Lenoble
https://www.linkedin.com/in/jeanluclenoble