Cabe recordar que despedir al equipo de moderadores de Twitter fue la primera acción de Musk, con el despido de 7,500 empleados. Musk reivindica la total libertad de expresión en su red social X, sin moderación, lo que implicó una deterioración de la calidad de los contenidos.
El impacto de la reducción de moderación en Meta
Así, Meta anunció un giro importante en su política de moderación de contenidos: eliminó la verificación de hechos por parte de terceros en Estados Unidos y suavizó de forma significativa sus normas globales contra los discursos de odio. Estos cambios, que algunos califican de “giro MAGA” en referencia a los simpatizantes del presidente Donald Trump, han generado preocupación por la seguridad de los usuarios, especialmente entre personas pertenecientes a grupos marginados.
Pero Meta no informa sobre las consecuencias y el impacto en sus redes sociales de esa. Para saberlo, las organizaciones GLAAD, UltraViolet y All Out llevaron a cabo una investigación para evaluar su impacto real. El estudio se basa en las respuestas de más de 7,000 personas de 86 países, enfocándose en usuarios que Meta clasifica como “grupos protegidos” (por características como género, orientación sexual, religión, etc.).
El informe “Make Meta Safe”, es contundente: los contenidos nocivos aumentan, la libertad de expresión retrocede y el sentimiento de seguridad se desploma en Facebook, Instagram y Threads.
El aumento masivo de contenidos nocivos
Las plataformas de Meta se han vuelto, según sus propios usuarios, considerablemente más hostiles. Dos tercios de los encuestados (66 %) afirman haber estado expuestos a contenido nocivo en Facebook, Instagram o Threads desde los cambios anunciados en enero. En cuanto a seguridad, más de una de cada cuatro personas dice haber sido directamente atacada por este tipo de publicaciones, y el 72 % considera que los contenidos dirigidos a “grupos protegidos” han aumentado.
Meta define estos “contenidos nocivos” como expresiones o imágenes que atacan a una persona por su género, religión, origen étnico, orientación sexual o discapacidad. La eliminación de la verificación por moderadores humanos, parece haber dado paso a una avalancha incontrolada de publicaciones violentas y ofensivas.

Las denuncias no tienen seguimiento
Los reportes de denuncia contra contenido ofensivo enviados por los usuarios parecen ignorarse. Numerosos testimonios afirman que contenidos claramente amenazantes o de odio fueron considerados “conformes” por Meta. Algunos usuarios aseguran que sus alertas fueron rechazadas en menos de un minuto, incluso cuando se trataba de incitación explícitas a la violencia o ataques dirigidos. Esto ha generado una pérdida de confianza y una disonancia entre las políticas oficiales y lo que realmente sucede en las plataformas.
“Llamamos a Meta a analizar formalmente el aumento de contenidos nocivos causado por sus decisiones, y a restablecer con urgencia las protecciones y una moderación efectiva para los usuarios”, se lee en el informe.
Los grupos marginados, los más afectados
Los efectos de la desregulación de la moderación no impactan a todos por igual. La investigación revela un impacto desproporcionado sobre personas que pertenecen a grupos históricamente marginados. Entre los encuestados LGBTQ+, el 75 % afirma haber sido atacado personalmente desde enero. El 76 % de las mujeres y el 78 % de las personas racializadas también reportan haber sido blanco de estos contenidos.
Entre los tipos de publicaciones reportadas se encuentran insultos, estereotipos racistas o sexistas, incitaciones al odio, memes deshumanizantes y justificaciones de violencia física. Se detecta también un repunte en contenidos que llaman abiertamente a la discriminación o violencia. A pesar de haber sido denunciados, muchos no fueron eliminados.
El estudio advierte sobre una normalización preocupante de discursos antes moderados o prohibidos. Las principales características más atacadas son la orientación sexual, identidad de género, origen étnico y nacionalidad.

Un ambiente digital más hostil
Más allá del aumento de ataques, el estudio revela una consecuencia más insidiosa: los usuarios de “grupos vulnerables” se sienten cada vez menos libres de expresarse en Facebook, Instagram o Threads. Desde los cambios, el 77 % de los encuestados dice sentirse menos seguro al publicar contenido, y el 92 % menos protegido frente a contenidos nocivos.
Este sentimiento es especialmente fuerte entre mujeres, personas LGBTQ+ y personas racializadas. El 81 % de los LGBTQ+ se sienten menos libres para expresarse, cifra que llega al 77 % entre personas racializadas y al 83 % entre mujeres. Esto ha llevado a una autocensura generalizada por miedo a represalias, acoso o ataques personales.
Muchos testimonios reflejan esta represión: amenazas por opiniones políticas, bloqueo de publicaciones feministas o pro-LGBTQ+, o temor a usar ciertos hashtags.
Violencias sexuales y sexistas toleradas
Una de las conclusiones más alarmantes del estudio es el aumento de violencias sexuales y de género en línea. Desde enero, el 23 % de los usuarios reporta haber sido víctima de violencia de este tipo en plataformas de Meta. La cifra sube a 27 % entre personas LGBTQ+ y a 35 % entre personas racializadas.
Entre los actos de discriminación más frecuentes se encuentran: acoso, acoso digital, difusión no consentida de imágenes íntimas, sextorsión, «revenge porn» y deepfakes sexuales.
En países de América Latina se denuncia una escalada entre el odio digital y la violencia física. Se cita el caso de Sara Millerey González, una mujer trans asesinada en Colombia tras haber sido atacada en redes sociales, como ejemplo de la peligrosa conexión entre violencia virtual y real.
Ver el estudio: https://makemetasafe.org/
Jean-Luc Lenoble
https://www.linkedin.com/in/jeanluclenoble


